Ganar salud y perder grasa a través de la alimentación

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Ganar salud y perder grasa a través de la alimentación

La primera vitamina se descubrió en 1912 y los aminoácidos esenciales en los años 30. La hormona leptina, fundamental en la regulación del apetito y balance energético, no fue identificada hasta 1994, hace apenas 20 años. Debido a esta juventud, la nutrición es aún a día de hoy una ciencia que cambia constantemente de manera muchas veces ambigua e irracional. Ello provoca una desinformación en una gran parte de la población que está llevando a España a situarse a la cabeza de Europa en las tasas de obesidad infantil.

Existe una gran cantidad de mitos y creencias, muchos de ellos erróneos que se están transmitiendo de forma preocupante a las generaciones más jóvenes. Un día los huevos son una bomba de colesterol que hay que eliminar de la dieta. Tiempo después son un gran alimento. Un día nos recomiendan comer margarina porque la mantequilla es mala. Años más tarde se descubre que las grasas trans utilizadas en la margarina eran las verdaderamente dañinas. Un día las grasas son peligrosas. Ahora sabemos que las grasas nunca fueron el culpable de la enfermedad cardiovascular ni la obesidad. Lo cierto es que hay que empezar a dejar de centrarse en nutrientes y centrarse más en la calidad de los alimentos que consumimos.

Cuando intentamos interpretar algo tan complejo como el cuerpo humano y sus necesidades nutricionales de manera aislada, sin conocer su historia, su evolución, y tratamos de concluir qué le sienta mejor a partir únicamente de estudios sesgados de población, con todas sus limitaciones, llegaremos muchas veces a conclusiones equivocadas. Estas conclusiones erróneas se van extendiendo y terminan convirtiéndose en dogmas incuestionables, magnificando la ignorancia colectiva sobre nutrición.

La historia de la evolución humana puede darnos pistas sobre aquellos alimentos que llevan en la base de la nutrición humana millones de años, permitiendo a las personas sobrevivir y desarrollarse. Si aceptamos que estudiar la alimentación de nuestros antepasados nos puede dar información útil sobre nuestra biología y nuestras propias necesidades, nos será más fácil entender el tipo de alimentos a los que nuestra genética está bien adaptada. Tenemos abundante información sobre las diferentes dietas ancestrales que poblaron nuestro planeta durante siglos. Estudiando sus aspectos comunes y sus diferencias podemos aprender mucho sobre cómo mejorar nuestra salud y nuestro cuerpo. Uno de los dogmas más importantes que tenemos que tener en cuenta es que el ser humano necesita basar su alimentación en “comida real”, restringiendo en la medida de lo posible los alimentos procesados tan de moda desde hace décadas.

Las cantidades desorbitadas de alimentos azucarados, la enorme cantidad de grasas trans en muchos alimentos procesados, los intereses comerciales de las grandes marcas de alimentación y la publicidad… hacen necesaria una pronta reeducación en una población española que ya supera tasas de obesidad adulta de más del 20%, según un estudio publicado en 2017 por la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEDO).

En este blog te ayudaremos a descubrir cómo perder grasa y ganar salud de una forma duradera y saludable. Por eso te invito a que no te pierdas nuestras próximas entradas.

Academy of Nutrition and Dietetics. Nutrition Care Manual.

Nutrition and Athlete Performance. American Dietetic Association




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